—¿A qué hora es el desayuno?
—Avery llegará desde la ciudad temprano mañana. Debería estar aquí a las nueve. ¿Qué te parece si lo dejamos para las nueve y media?
—Perfecto. Nos vemos en la mañana.
—De verdad estoy esperando con ansias este momento, Christian —Genevieve colocó suavemente su mano sobre mi brazo y bajó la voz—. Chloe tiene suerte de tenerte. Sé que metí la pata de forma terrible, pero por el bien de ella, espero que podamos dejar todo eso atrás. Quiero que Chloe conozca a su padre