Apoyó su frente contra la mía, con una pregunta suspendida en su voz.
—¿Eso es una pregunta o una orden?
—Teniendo en cuenta que es más probable que digas que no si lo formulo como pregunta… te lo estoy diciendo.
Un gruñido bajo se le escapó, pero dio un paso atrás sin protestar más.
—Quería decirte la otra noche… Te ves ridículamente bien con gafas. Especialmente cuando las llevaste a casa de Tig.
—Entonces tiraré mis lentes de contacto.
Me acerqué a su escritorio, por fin tomándome un momento