No fue sino hasta el día siguiente que pudieron irse a casa. El alivio en los ojos de Ciabel luego de escuchar el parte médico fue inigualable. Tenían que ir más seguido a los tratamientos, pero eso era todo.
Mientras volvían a casa en el auto de Logan, ella se encontraba en el asiento trasero con Ciro, que estaba dormido. Acariciaba su cabello con calma.
—Vi a Damián —dijo tranquila.
El pelirrojo frenó en un semáforo y la miró a través del espejo.
—Lo llamé porque estaba preocupado. Además, s