Sentir el cuerpo grande de Damián encima suyo era surrealista. Besarlo mientras estaba sobre su cuerpo, lo era aún más.
Probablemente eso que estaban haciendo iba a transformarse en un problema, pero entonces no importaba. Estaba más que dispuesta a asumir las consecuencias ese día, en pensar por una vez en lo que deseaba, necesitaba y quería. En ese momento, era el magnate que ocasionaba cosquilleos en la zona baja de su vientre.
Sus besos eran suaves, lentos, pacientes, pero de a poco la ve