La mirada de Ciabel se oscureció tan solo segundos después de que su ex mencionara a Damián. Elevó la barbilla y le sostuvo la mirada.
Debería haber temblado, sus ojos tenían que haberse puesto llorosos. Santo cielo, tenía miedo. Estaba aterrada y sentía que su corazón iba a salir del pecho. Aun así, su rostro, sus facciones, no daban a entender eso.
Víctor elevó una ceja ante el gesto de desafío. No era lo que esperaba. Un imbécil como él lo que buscaba era sumisión, miedo, recorría a otras co