Al final, ni siquiera había logrado dormir correctamente. Puesto que, a mitad de la madrugada, se despertó y su mente comenzó a recordar una y otra vez la conversación que había tenido lugar en el porche de esa mansión. Luego, había repetido una y otra vez esos escasos recuerdos que tenía de la secundaria, en un intento de traer a su memoria aquello que le estaba contando.
En retrospectiva, no durmió ni cuando salió el sol y la culpa iba a consumirla. Había sido una desgraciada, si Damián estab