El nombre de Ciabel comenzaba con la misma letra con la que empezaba "caos" y precisamente eso era lo que significaba para Damián el tenerla sobre su cuerpo y entre sus brazos.
Igualmente, su caso no fue muy diferente. Al fin y al cabo, lo que hizo tan dolorosamente delicioso lo que estaban haciendo era el sentimiento de brevedad, de desespero, de sentir que en un segundo todo desaparecería y, a la vez, de estar bailando bajo un montón de rayos debajo de la tormenta. En este caso, los rayos no