La puerta está por cerrarse, pero el señor Baker lo impide, su profunda voz resuena por el ascensor mientras pronuncia mi nombre con firmeza, creí que podría escaparme, que lastima que se haya dado cuenta de que sigo aquí metida. Me encojo en mi lugar, esperando a que todo esto pase, pero al final termino resignándome y saliendo a tropiezos y pequeños empujones del diminuto espacio. Por estar apurada tratando de salir, me he vuelto a tropezar, gracias a los cielos que Derek tiene buenos reflejo