Teniendo todo listo, caminamos hacia el ascensor, pero al tenerla frente a mí, no puedo evitar acariciar su trasero, haciendo que ella se tense por unos momentos, me mira de reojo y me dedica una pequeña sonrisa, sus mejillas se han puesto rojas.
—Señor Baker.... esta su hermana aquí— Susurra con delicadeza.
—No nos está viendo— La vuelvo acariciar. —No te preocupes, además, está más dormida que despierta.
Baja la mirada y sigue caminando, cierro mi oficina para después unirme a ellas en el asc