Leo miró fijamente la foto del hombre y la información mostrada. —¿Angel?
—¿Quién es este? Preguntó Nicolás desconcertado. —¿Acaso este hombre es el que está detrás de todo?
—¿El cerebro es un extranjero? Dijo Leo con escepticismo. —No debería serlo, ¿verdad?
Nicolás miró a Leo.
—Llámalo y pregúntale si conoce a alguien llamado Angel. Yo seguiré revisando los documentos.
Leo sabía a quién se refería Nicolás. Sacó su teléfono y marcó a Alejandro.
En ese momento, Alejandro acababa de llegar a la