Manuela tembló violentamente.
—Tú y Ximena...
—¡Cállate!— interrumpió el hombre fríamente. —Solo quiero tu acuerdo, no tu argumento.
—¡Camilo! ¡Sabes que Alejandro siempre está con Ximena! Si hago esto, sería como ir a mi propia muerte. ¿Cuál es la diferencia entre eso y ser asesinada por ti ahora?— Manuela protestó.
—Alejandro se fue a Andalia— dijo Camilo. —Ahora es el mejor momento para que actúes.
Manuela no pudo pensar en otra cosa.
—¡Camilo! ¡Solo quiero saber si podré seguir viviendo!
—