Ella contestó, diciendo:
—¿Hola?
—¡Ximena!— Mariano gritó urgentemente desde el teléfono: —¿Tienes un momento? ¡Ven a recoger a Alejo de inmediato! ¡Te estoy enviando la ubicación ahora mismo, apresúrate! ¡Ha surgido un gran problema!
Ximena sintió un apretón en el pecho instintivamente al escuchar esas palabras de Mariano, pero antes de que pudiera preguntar algo, Mariano ya había colgado el teléfono.
Solo pensar en la frase “ha surgido un gran problema” de Mariano hizo que el corazón de Ximen