—Ximena!
La voz ronca de Alejandro resonó detrás de ella.
Ximena se giró para ver a Alejandro y Mariano llegar apresuradamente. Con sorpresa, preguntó: —¿Qué hacen ustedes aquí?
Alejandro tenía una expresión sombría y urgente en sus ojos como tinta.
—¿Cómo están los niños?
Ximena les contó la situación honestamente,
—Deberían estar bien, pero no esperaba que Manuela fuera tan malvada.
Mariano miró a su alrededor,
—Ximena, ¿dónde está Simona?
Ximena respondió:
—Ella está esperando afuera de l