Capítulo740
La médica sintió que los vellos de su cuerpo se erizaban inexplicablemente, como si de repente en el aire surgiera una corriente de aire frío y siniestro.

Esta corriente anormal penetró en sus poros, haciéndola sentir un escalofrío.

¡Claramente la habitación tenía la calefacción encendida!

Aprovechando la oportunidad, la médica miró a su alrededor y, al ver un papel, lo agarró rápidamente y se lo entregó a Liliana.

—Liliana, ¿puedes dibujar a esta linda señorita ahora?— preguntó la médica.

Lilia
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