Ximena se sonrojó, ¿qué estaba pensando?
—Voy a ir con mi hermano— respondió Ximena, —él está esperándome en el coche.
Alejandro no dijo nada y sacó su teléfono para llamar. Después de que le contestaron, dijo:
—Voy a ir con el coche de Ximena, me siento con ellos.
Después de colgar, miró a Ximena y preguntó:
—¿Te importa si me uno al viaje en coche?
Ximena lo miró sin palabras. ¿Por qué insistía en ir en coche cuando tenía el suyo propio? Y además, ni siquiera le pidió permiso antes de decidi