Alejandro habló con voz profunda:
—Ximena, debes entender que no estoy buscando tus disculpas.
Ximena sintió un fuerte latido en su corazón.
—No entiendo lo que quieres decir.
Una ligera sonrisa cubrió los ojos de Alejandro.
—Ahora que lo de Manuela ha quedado atrás, deberías saber que entre ella y yo no hay nada ahora.
Ximena bajó la mirada y tomó un sorbo de jugo.
—Alejandro, ¿no crees que esto involucra a más personas además de Manuela?
Alejandro frunció ligeramente el ceño.
—¿Qué quiere