Nadia exclamó:
—¡No hablen pendejadas!
El oficial de policía frunció el ceño y preguntó:
—¿Son parientes de la madre de estos tres niños?
Nadia respondió:
—Sí, pero ¿qué tiene eso que ver?
El oficial de policía sonrió con frialdad y dijo:
—Según lo que acaban de decir estos dos niños, tengo serias dudas de que estén tratando de aprovecharse del dinero de su madre.
Los Pérez abrieron los ojos de par en par y comenzaron a dar explicaciones y argumentos.
Sin embargo, el oficial de policía los i