La llamada fue conectada, y Ximena, conteniendo las lágrimas y temblando, gritó:
—¡Hermano! ¡Liliana y Nicolás fueron llevados por Don Ramón!
Andrés se quedó sorprendido,
—¿Don Ramón??
Ximena, llorando, le contó a Andrés lo que había pasado esa mañana.
—Hermano, ¿qué debo hacer? Con la habilidad de Don Ramón, será muy fácil para él descubrir el origen de Liliana y Nicolás.
—No te preocupes, Xime, encontraré una solución. ¡Espera mis noticias!
Tras decir esto, Andrés colgó el teléfono apresurad