Wilmer despidió a Nicolás y los demás para que fueran a descansar, y se sentó en una silla de descanso mirando a Liliana desde lejos.
Ella dormía plácidamente, su respiración hacía que su pecho se moviera suavemente.
En ese momento, una enfermera se acercó.
Wilmer la vio y se apresuró a levantarse para preguntar:
—Hola, enfermera.
La enfermera lo miró:
—¿En qué puedo ayudarlo?
—Disculpe, ¿cuándo podrá Liliana salir de la UCI?
—No estoy muy segura, dependerá de cómo se recuperen sus heridas y sus