―Entendido―respondió Liliana―. Mientras no siga lastimando a Fabián, le daré la oportunidad de esperar tu regreso. Ya es tarde, mamá. Debo ir a descansar.
Ximena asintió y Liliana colgó el teléfono.
Tan pronto como Liliana bajó el teléfono, Mateo, que estaba a su lado, no pudo contener sus preguntas.
―Liliana, ¿quién es el tío Kerri?
Liliana lo miró.
―Es el mejor amigo de mi madre, pero ya falleció.
―¿Falleció?―continuó preguntando Mateo―¿Fue por enfermedad?
―No―Liliana no tenía ganas de darle t