Luciana asintió finalmente y salió de la habitación junto con Mateo.
Liliana pegó todos los talismanes en puertas y ventanas, y solo entonces entró tranquila al baño para asearse.
Esa noche transcurrió sin ningún incidente.
A la mañana siguiente, Liliana, aún dormida, fue despertada por el médico que hacía la ronda.
Se incorporó adormilada y vio que Fabián ya estaba despierto, mirándola con una leve sonrisa.
Liliana se sonrojó y, apresuradamente, apartó las sábanas y se metió al baño.
Cuando sal