―¿Ella conoce a ese fantasma?―preguntó Fabián con curiosidad.
Liliana tomó una manzana cercana y le dio un mordisco.
―Así es. Esa fantasma me engañó por completo. La situación fue la siguiente...
Mientras comía, Liliana le explicó todo a Fabián. La mirada de Fabián pasó de la sorpresa a la calma gradualmente.
―Parece que esa fantasma también es digna de lástima―comentó.
―Sí―dijo Liliana mientras arrojaba el corazón de la manzana al bote de basura―. Así que no solo me estoy ayudando a mí misma, s