Ximena no esperaba que Alejandro malinterpretara tanto sus palabras.
Ella explicó con resignación:
—No es eso, solo quiero regresar a casa, después de todo no tienes ropa que pueda ponerme. No pienses demasiado. Si crees que no es seguro, entonces primero llévame a buscar algunas mudas de ropa y artículos de aseo antes de ir a tu casa.
—¡Haré que mis guardaespaldas vayan a buscarlas!—Alejandro estaba muy molesto. Era solo ropa, ¿quién no podría traerla?
Ella insistía en volver por sí misma, cla