—Voy arriba a asearme—dijo Alejandro antes de darse la vuelta y subir las escaleras.
Dolores sonrió disimuladamente y le dio una palmadita en el hombro a Ximena.
—Directora Pérez, son una pareja de prometidos, no sean tímidos. Si hacen mucho ruido, puedo fingir que no oí nada. Por cierto, la habitación del señor Alejandro es la primera del segundo piso.
Ximena se sintió incómoda. Nicolás y Leo también se sintieron avergonzados al escuchar esto.
Los niños se despidieron de Ximena y corrieron a s