A las ocho de la noche, en Villa Rivera.
Luis y Mariano contaron a Simona y Ximena lo que había sucedido cuando intentaron buscar a Alejandro.
Simona no pudo evitar reírse a carcajadas al escuchar la historia.
—¿Ustedes dos son idiotas o qué?— Simona se reía tanto que le salían lágrimas de los ojos.
Luis y Mariano se miraban sin saber qué decir.
Ximena, por su parte, fijó la vista en sus hijos.
Liliana levantó la mano con entusiasmo, —Mamá, ¡yo puedo hacer esto!
Leo le dijo a Ximena, —Mamá, dale