—Ya basta, no quiero pensar más en eso—. Simona palmeó el hombro de Ximena. —Al menos es una buena noticia. Por cierto, si tu hermano ya se está encargando, ¿no deberías avisarle a Damián para que no siga buscando?
Ximena reaccionó y rápidamente sacó su celular para enviarle un mensaje a Damián. Pasó un buen rato antes de que Damián respondiera:
—¿Ocurrió algo? ¿O encontraste a alguien que puede resolver esto?
Ximena pensó un momento y respondió:
—Algo así, lamento que hayas tenido que molesta