Pero no sabían si las intenciones de esa persona eran buenas o malas.
Ximena dejó ese tema de lado y preguntó:
—Andrés, después del accidente en el que el auto cayó al río y tanta gente te buscó, ¿cómo lograste evadirlos?
La mirada de Andrés se ensombreció. —No fue que los evadiera, alguien me rescató. Hasta ahora tampoco sé quién es esa persona, solo me indicó que hiciera lo que quisiera. Él se encargaría de ocultar todos mis rastros. Además, si le envío un mensaje, el dinero no sería problema