Manuela apretó los dedos bajo la mesa, su expresión tensa. Rápidamente explicó:
—Aunque estoy de baja por maternidad, todavía tengo acceso a las noticias internas de la empresa. No divulgué la información porque no quería añadir más preocupaciones a tu vida.
Alejandro golpeaba lentamente sus dedos sobre su rodilla, visiblemente frustrado.
—La próxima vez, no uses ninguna excusa para contactar a Ximena.
Manuela preguntó con tristeza:
—Alejo, ¿por qué la proteges tanto? ¿He hecho algo mal?
Manu