—Se nota en sus caras que no quieren ir. Si no pueden soportarlo, mejor no vayan,— aconsejó Alejandro.
Leo rápidamente intervino mirando a Manuel: —Maestro, podemos no contactar a mamá, pero ¿podría ella saber cómo estamos?
Manuel: —Eso puedo permitírselos. Cada cierto tiempo les enviaré un video de cómo están viviendo.
Con esto, los dos niños se relajaron un poco.
—Solo nos preocupa que mamá se enferme de tristeza,— dijo Nicolás con pena por Ximena. —Aunque Liliana se fue, puede contactar a mam