Ximena frunció el ceño confundida, sintiendo que era un poco extraño que Dolores la invitara a cenar tan repentinamente.
Ximena tanteó el terreno: —Señorita Olivares, usted es la asistente de Alejandro, no es necesario que nos invite a cenar.
Dolores respondió: —Supongo que ya habrá notado las intenciones de nuestro señor Alejandro, directora Pérez. Si la trajo de vuelta, seguramente la valora mucho. Siendo así, esperaba que pudiera hablar bien de mí ante el señor Alejandro, para que no me asign