Leo bajó de la silla y tomó el brazo de Ximena.
—Mamá, ve a sentarte en el sofá mientras veo si puedo recuperar más de la grabación.
—No es necesario—Ximena negó con la cabeza, con voz entrecortada. —La villa debe estar segura ahora.
Se puso de pie y dijo:
—Ustedes quédense aquí e intenten rastrear a Samuel. Yo iré con guardaespaldas a echar un vistazo.
—¡Mamá!— Nicolás dejó de teclear para intentar disuadirla. —¡Aunque Samuel no esté allí, ¿qué pasa con la seguridad de la villa?!
Ximena se de