Cruz corrió a casa y buscó el diario que había escrito antes.
Tenía la costumbre de escribir un diario desde que tenía 6 años y, cuando me casé con él, me lo traje de casa.
Con manos temblorosas, encontró la página de cuando tenía doce años:
«Día 17:
Esta noche, con la luna brillando, me he enterado de que Cruz estaba siendo acosado por sus dos hermanos, y he tenido que correr a su rescate... No me atreví a decírselo a mi padre, pues me detendrá si sabe que voy al bosque del sur, fui sola.
Día 1