—Tengo algo para ti.
—Oh, ¿Para eso me trajiste aquí?
Aaron se detuvo detrás de mí poniéndome más nerviosa de lo que soy capaz de admitir, estoy tratando de buscar la calma y apaciguar la llamarada que arde dentro de mí con su proximidad. Esta que en primer lugar ni siquiera debería existir.
Su respiración sobre mi cuello eriza los vellos de mi nuca y ahora mismo estoy mordiendo mi labio inferior para contener el gemido que amenaza con escapar de mis labios.
De repente veo que pasa un collar fr