—Ponte en posición nena, rodillas semi flexionadas. Gira tobillos y cintura cuando golpees mis manoplas.
Lancé una serie de puñetazos con mis guantes puestos haciendo exactamente lo que ella me indicó.
Había sido un alivio que Fabio hubiera sido reemplazado por esta mujer, Ría se ha dedicado a explicarme los entrenamientos paso a paso sumado a eso no me dedica miradas sucias por mi cuerpo, cosa que me irritaba de Fabio.
—Vamos. Golpes en seco, no te quedes con los brazos extendidos. Regresa y