Desde que Aaron había vuelto parecía más huraño y taciturno.
Esa noche cuando pensó que dormía salió de la habitación y yo no tardé en ir detrás de él.
Lo conseguí en la oscuridad de la sala sentado fumando.
Definitivamente algo debe estar mal en mí cuando todo lo que hace me parece sexy.
—¿Qué haces despierta?
Al verme descubierta no dudé en acercarme a donde estaba sentándome sobre su regazo.
Inconscientemente él pasó su mano por mi cintura rodeándome en un agarre firme pero suave, como si den