Javier no comprendía. En su opinión, su padre siempre había sido claro en cuanto a recompensas y castigos, pero cuando se trataba de Yaritza, parecía ser tan diferente.
—¿Quién la hizo hacer todas esas cosas? ¿No se cansaba? ¿No era ya difícil para ella?
De repente, Javier se dio cuenta: —Así que papá está preocupado por Yaritza...
—¡Yo no dije eso! —Daniel negó con la cabeza, su expresión mostraba cierta incomodidad.
Javier sonrió y le preguntó: —Papá, ¿por qué me llamaste al estudio? ¿Tenías