Capítulo 11
CORBIN
Me parecía totalmente irónico el maldito destino. Justo cuando llego a mi oficina, ella renuncia y encuentro a Ben sentado en uno de mis sillones, con dos sobres amarillos sobre mi escritorio. Uno de ellos me diría quién sería mi próximo objetivo; el otro, que debió dejarlo John, me diría quién era Maddie. Después de un largo día con ella, lo menos que deseaba era abrir aquel maldito sobre.
—Qué bueno verte, hijo —me saluda Ben al entrar.
—Lo mismo digo. Imagino que ya está t