Mientras Valéria presentaba a Mariana al nuevo equipo, lejos de Mato Grosso, en São Paulo, Fernando llegaba a la oficina.
Era temprano, pero sus pensamientos estaban en Natália. La imagen de ella en la reunión junto a Ricardo, apartando la mirada de él como si temiera mirarlo a los ojos, le carcomía de una manera que le hacía enfadarse consigo mismo.
Al pasar por el departamento administrativo, hizo un leve gesto a Patricia, la secretaria, y entró en la oficina sin decir nada más.
Pocos segund