Un ápice de memoria.
El ser humano entre sus inentendibles decisiones, tiene el acarrear problemas que no le competen. ¿Por qué?
Siento mi cuerpo moverse pero no tengo fuerza nisiquiera para abrir mis ojos.
— ¡Hey todos, llegaron!
¿Sigo en la batalla? No, sé muy bien lo que hice...
— ¡Tómenlo con cuidado, ha perdido mucha sangre!
Me duele el cuerpo, me siento débil... Quiero, ansío verla. Tengo otra vez ese sentimiento que sufría de niño cuando nos obligaban a separarnos.
— Isabel, ¿no la vieron en el camino? — Pre