No deberías tenerlo, querida niña. — Escuchó Isabel en su cabeza la voz de la que los recibió en un principio, giró a verla pero esta se encontraba de espaldas observando las ramas del árbol.
— Tenemos demasiados nombres, conózcanme por Născut — Llevó una de sus manos al pecho, la otra hacia atrás e hizo una pequeña reverencia. — Mi hermana del medio Viaţă — Señaló a la que se encontraba de espalda a los invitados. — Y, por último pero no menos importante, la mayor de todas Moare — Finalizó.