Nada, es lo que parece.
—... A ustedes más que nadie, les conviene saber sobre esto. — Concluyó la reina.
La Unión dorada estaba confundida al igual que sus otras dos acompañantes. Y entonces, Vida dió dos pasos hacia adelante, e Isabel en respuesta se soltó del agarre de Alejandro y quedó de pie por sí sola con la fuerza que le quedaba, levantando la cabeza y tensando su mandíbula.
— ¿Saben ustedes acaso, qué es eso que tienen ahí? — Señaló Vida hacia los brazos de ambos, y de un movimiento rá