David quería decir algo, pero pensó que ya no valía la pena seguir intentando.Al final, me miró directo, sin decir ni una palabra, y se fue.
Cuando se fue, fui al baño.
Al salir, mientras me lavaba las manos, me vi en el espejo.
Noté la decepción en mi expresión, era difícil de esconder, y se me escapó una sonrisa amarga.
Soy una inútil, en serio no he cambiado.
Me mojé la cara con agua helada para despertarme un poco, me retoqué el maquillaje y salí.
Justo cuando iba saliendo, Fiorella iba lleg