—¡Pero no puedo hacer eso!
Aunque él me salvó, también me hirió muchísimo y muchas veces.
¿Debería simplemente dejar de lado todo el daño que me hizo y volver a amarlo como antes?
No quiero, no puedo, ¡tengo miedo!
Pero, al mismo tiempo, no puedo empujarlo lejos.
Cuando perdí la memoria, no podía entenderlo, pensaba que era imposible, que nunca sería tan ingenua.
Ahora solo puedo decir...
Quien nunca ha amado profundamente, jamás entenderá lo difícil que es dejar ir a esa persona que has amado t