En su espalda había una cicatriz que dejó la viga que le cayó encima en el incendio de su segundo año de universidad, cuando me salvó. También tenía la marca del disparo que recibió en el crucero.
Pensar en esas escenas donde hizo todo por salvarme hacía que me resultara imposible seguir actuando de la misma manera como cuando había perdido la memoria.
Lo que una vez hice por David, lo hice sin reservas, dándole todo de mí, pero él también hizo lo mismo por mí.
Si no fuera así, no lo habría amad