90. Nudo en el Estómago
Apretó los dientes, sintiendo la tensión en cada fibra de su cuerpo. En ese momento, comprendió que el camino que había elegido lo llevaría a enfrentarse con sombras mucho más grandes de lo que había imaginado. Pero no estaba dispuesto a retroceder. Sabía que, al final del día, su deber era con la verdad y con la justicia, aunque estas le costaran todo lo que tenía.
Heinst tomó aire, enderezó su postura y salió de la sala de interrogatorios con una resolución aún más fuerte. Sabía que lo que ve