74. Promesas Rotos
El guardia, aún con la mente llena de preguntas, se encontraba sentado frente a su escritorio. El nombre que Román había mencionado seguía resonando en su cabeza: Clara Miller. Con un aire de incertidumbre, comenzó a buscar información en la base de datos interna. A medida que leía, su expresión cambió drásticamente. No podía creer lo que estaba viendo: la mujer mencionada no era otra que la esposa del propio Heinst Conrab, su superior y uno de los agentes más respetados. El hecho de que Clara