75. Cuerda Floja
En ese momento, una carcajada de Darién la sacó momentáneamente de sus pensamientos. Volteó para ver cómo él y Elisa bromeaban, mientras Analia sonreía con complicidad. La escena contrastaba dolorosamente con la tensión que sentía Clara por dentro. Todos parecían tan despreocupados, tan ajenos a la tormenta que se avecinaba. Nadie allí sospechaba que ella estaba sopesando si traicionar la confianza de Heinst o lanzarse en un juego peligroso por su cuenta.
Finalmente, Clara decidió que debía man