Capítulo 80: El Trono Que Se Derrumbó Con Mentiras.
Mariana avanzó por el pasillo hacia el despacho principal, y el eco de sus pasos resonó con una intensidad inquietante en el silencio de la mansión. Con cada paso que daba, la ansiedad crecía dentro de ella.
Al llegar frente a la puerta del despacho, respiró hondo antes de tocar suavemente.
—Marcos… ¿querías hablar conmigo?
Abrió apenas la puerta y asomó la cabeza.
—Entra.
La voz de Marcos sonó seca, fría… casi como un corte. Más que una invitación, era una orden.
Mariana empujó la puerta y ent