13. Recuerdos
—Isabel, recuerda comportarte bien. Mañana temprano nos iremos. —mi padre, un hombre distinguido, fuerte y sin duda honesto y responsable, que trabajaba como chofer para el señor Clent, el patriarca de la familia que, con solo su mirada, imponía respeto.
No permitía que jugara con su hijo debido a las diferencias de clase, aunque en ese momento solo tenía 8 años. Ese día, cuando mi padre partió para llevar al señor a su oficina, mi madre, quien desempeñaba el rol de ama de llaves, me llevó al