14. Recuerdos: Parte 2
En el accidente automovilístico, cuando los Clent vinieron a verme, el niño que se hacía llamar José tenía un rostro notablemente diferente al del José que conocí. Aquel momento me dejó confundida y abrumada por tantas incógnitas.
A la edad de 12 años, recién cumplidos, me encargaba de cuidar a mi madre después de su enfermedad. Siempre la atendí de la mejor manera posible.
—¿Madre? Iré a pedirle a los Clent que nos den un poco de arroz. No nos lo pueden negar. —mi madre asintió, y me dirigí